15 abr. 2012

Leyendas del Camino: El gallo y la gallina que cantaron después de asados

El Camino de Santiago y el mundo de los peregrinos está envuelto en leyendas. Una  de las muy sonadas es la del gallo y la gallina de Santo Domingo de la Calzada, que cantaron despues de asados. Cuenta que, disponiéndose unos fatigados peregrinos -un matrimonio con su hija- a descansar en dicha localidad, fueron a parar a una casa. El dueño de la misma tenía una hija, que enseguida se enamoró del joven. Al ver que éste no la correspondía, decide vengarse, acusándolo de robo. Muy pronto, la Justicia detiene al mozo, quien, tras encontrarle una copa que la muchacha había metido dentro de su ropa, es ahorcado. Sus padres, pese a la tristeza, continúan su peregrinar rumbo a Compostela, y a la vuelta, la madre se detiene llorando en el lugar donde todavía continuaba colgado su hijo. De pronto escucha la voz del joven diciéndole que sigue vivo gracias a que Santiago y la Virgen le sostienen. Rapidamente, sus padres van a junto del juez. Éste, que se hallaba comiendo, tras escuchar el relato de la mujer, le contesta que su hijo está tan vivo como el gallo y la gallina asados que se disponía a saborear. En aquel momento, las aves volvieron a la vida, y salieron volando de la mesa. Asombrado, el juez se dirigió hacia el lugar donde está el muchacho, y comprobando que estaba vivo, lo devolvieron a su familia, al tiempo que llevan las aves a la iglesia como prueba del milagro.
Entre la gente del Camino he escuchado muchas veces esta leyenda, si bien la forma de contarla que más me ha gustado fue la del amigo valenciano Fernando Pazos, peregrino de pro y gran defensor de nuestra prolongación de la Ruta hasta el fin del mundo.

No hay comentarios: